Tener una persona o varias con las que compartir los sinsabores de la oficina puede hacer que disfrutes más de tu trabajo e incluso mejores tu rendimiento. Alguien con quien poder hacer descansos distendidos suele contribuir a disipar el estrés y ayudar a olvidar la última discusión con el jefe.
Todos los expertos coinciden en que el clima ideal en una empresa pasaría por que se creara una relación de amistad y solidaridad en la que todos los trabajadores se apoyaran y formaran un equipo de trabajo capaz de lograr los objetivos. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones esto no sucede y es entonces cuando la oficina se convierte en un verdadero campo de batalla.
De ahí que en numerosas ocasiones hayamos oído aquello de "no mezcles el trabajo con la vida personal". Para muchos trabajadores, la oficina es una buena fuente para conseguir amigos; sin embargo, hay que ser cuidadoso a la hora de elegirlos en un lugar tan delicado como es nuestra fuente de ingresos.
Hay quien ha tenido problemas en su entorno laboral por cruzar la frontera sutil que separa "el colegueo" de la amistad. No importa lo fiable que pienses que tus compañeros de trabajo puedan llegar a ser; es mejor jugar en un terreno seguro cuando se trate de contar detalles íntimos o información confidencial de la empresa que solo tú manejas.
Yahoo! Finanzas te da 10 buenas razones para que te tomes con precaución tus relaciones laborales:
1.- En ocasiones los excesos de confianza provocan que las peticiones, las puntualizaciones o las críticas no se realicen con la diligencia requerida.
2.- Una amistad mal entendida en el entorno laboral, sobre todo entre jefe y subordinado, puede desencadenar en faltas o retrasos injustificados que se resuelvan sin sanción alguna, lo que a los ojos del resto de los trabajadores podría ser un síntoma de favoritismo.
3.- Es posible que tener a alguien muy cercano en la oficina nos haga imposible desconectar incluso fuera de horas. Hablar de asuntos laborales en nuestro tiempo de ocio es contraproducente, de ahí que los expertos consideren que debemos intentar relegar esos temas a nuestro lugar de trabajo.
4.- Los compañeros van y vienen, lo que dificulta notablemente alcanzar un nivel de confianza suficiente como para llamar "amistad" a la relación con nuestros compañeros.
5.- Lo que sucede en el trabajo, es trabajo. Alcanzar un alto grado de confianza con nuestros colegas de la oficina puede ser el desencadenante de no pocos problemas personales y familiares. Hay estudios que demuestran que el 46% de los hombres y el 49% de las mujeres han sido infieles en alguna ocasión, en la mayoría de los casos con compañeros de trabajo.
6.- Si no dijiste toda la verdad en tu currículum o exageraste tu experiencia durante la entrevista de trabajo, ser muy confiado y contar datos de tu pasado a determinados compañeros de oficina puede ocasionarte problemas, además de una importante pérdida de credibilidad.
7.- Si logras un ascenso, supervisar el trabajo de los amigos suele ser un enorme dolor de cabeza que en muchas ocasiones acaba con el fin de la amistad.
8.- Nunca se sabe si una amistad es en propio interés. En el mundo corporativo, la hipocresía es muchas veces la dominante en las relaciones interpersonales. Hay veces que las personas únicamente se acercan a quienes les pueden ayudar a mejorar o para extraer información e identificar sus debilidades para después explotarlas mejor.
9.- Por culpa de Facebook. No sería la primera vez que un trabajador dice que está enfermo y que sus compañeros de oficina se enteran que es mentira y ha cambiado la cama por la playa gracias a las redes sociales. Cuidado con quién agregas a tus contactos.
10.- Para evitar suspicacias; tener una relación demasiado próxima con un compañero de trabajo puede dar lugar a intimar en temas como el salario. Si los dos estáis al mismo nivel laboral y uno gana sustancialmente más que el otro puede generar incómodas y peligrosas envidias.


Yo siempre hice amistad con gente con la que he trabajado. imagino que porque en todos los trabajos he estado más o menos mucho tiempo. y es inevitable. Tiene sus cosas malas, como exceso de confianza y que te la "metan doblada" (es una expresion burra, pero la que me ha salido..jaja)
Pero mira, ahora hace unos meses que mi compi durante cinco años se ha ido, y aunque a veces me enfadaba con él porque tenía que taparle en muchas cosas, ahora lo echo en falta. Tambien él me tapaba a mí en muchas otras cosas.
Osea, que si estoy a favor de hacer amistades. eso de trabajar horas y horas y no llegar a más...no sé yo...
besitos
Asi es, el roce con los compañeros trae siempre el cariño
y la pelea, el conformismo y el anti-conformismo..
el ensalzamiento y el hundimiento... ¿ pero que hariamos
sin ellos ? despues de todo.. en todas partes se cuecen habas
asta en nuestro entorno familiar... osease, nada nuevo bajo el sol
BESOTES
Pues yo estuve trabajando durante un año de cajera en un supermercado pequeño, y hasta que no llegó el momento de irme, pues se terminaba mi contrato, no había dado cuenta de las compañeras que me rodeaban, pues eran todas brujas, me ponían verde en cuanto me daba la vuelta, la que tenía más cargo la última semana de estar allí trabajando no paraba de insultarme y de faltarme al respeto. Cuando yo nunca les había hecho nada, incluso creí que me llevaba bien con ellas, pero las apariencias engañan, en el momento de irme, todas me enseñaron su verdadera forma de ser.
Bien interesante tu artículo, es tal cual lo señalas...Siempre he mantenido buenas relaciones con mis colegas con los límites que indica la prudencia y la cordura.
Cariños.
laurencia, los límites en este ámbito son de lo mejorcito que se ha inventado.